miércoles, 11 de julio de 2007

Sobre sirenas y otras profesiones.

Ella me hace creer de nuevo en la vida, es como si, paradas frente a una maravilla de la naturaleza, ante un paisaje único e “innombrable”, las palabras aceptaran su derrota y el espíritu entero deseara correr o saltar. Su belleza es sabiduría muda, sus labios están hechos para otra función: quizás para besar, quizás para conseguir alimento, quizás…

- Usted me encanta, me hace sonreír sin que se lo proponga.

- Así es, soy belleza única entre miles ¿estás dispuesto a pagar?

- ¿Pagar qué? ¿Quieres dinero para poder ser amada?

- No, ese tipo de lujos no me complacen. Quiero saber que me deseas.

- Pero… ¿cómo?

- Te dejaré divertirte un rato, podrás conocer nuevas armonías y arderás en pasión. Luego necesitaré y te pediré lo imposible: sufrirás por no poder complacerme

- ¿Debo saberlo?

- No.

- Acepto…

miércoles, 16 de mayo de 2007

¿Qué es un poeta?

"...Es un hombre desgraciado que oculta profundas penas en el corazón, pero cuyos labios están hechos de tal suerte que los gemidos y los gritos, al exhalarse, suenan como una hermosa música".

Sören Kierkegaard

lunes, 7 de mayo de 2007

Innata Vanidad.

Pocas mañanas me levantaba con la sensación de estar en un lugar conocido, rodeado de objetos y situaciones palpables, tiernamente comprensibles y más aún… incuestionables (no tenía razones para un por qué). Pero había veces en que definitivamente todo era así (mis esperanzas de aire, respiros eternamente distantes y seductores) y… ¡qué manera de gozar! De esto les contaré:

No se trataba de un decir “ah, esto es así, no queda otra”, no, era cosa de los pies, de las manos y la cabeza que no paraba de dar vueltas de un lado a otro sin intenciones de negarse pues no había precepto moral que le dijera – al oído – que dicho acto fuera malo, no, todo era porque sí, pues, era así ¿o no? Había entrado a ser sin conciencia ¿pero, cómo recuerdo esto? Da igual, no hay que olvidar que el cuerpo también tiene hojas en su piel y más de un lápiz entra en movimiento mientras experimentamos en la vida…

Con miramientos colmados de un vacío sobre el abstracto yo que trataba de posarse en sí mismo (¿cómo? ¿espejos a esta hora?) me hacía presente donde en otras ocasiones – las más – sólo podía estar ausente (sin negar mi permanencia física en este mundo – aún estaba vivo). Así es, de sabor agridulce se hacía notar esta manifestación de la conciencia propiamente humana (“la humana”) que pretendía asomarse otro día más aterrando al animal que alguna vez se deprimió y ahora puede hablar. Las plantas se vuelven hacia abajo cuando no han conocido mucho al sol (algunas son muy tímidas), tal vez han dejado escrito algo en la tierra, quién sabe, al menos nosotros no, nunca hemos hablado en “plantense”.

Pero este intento de la naturaleza humana de opacar este sentimiento de reencuentro con lo natural (la naturaleza humana siempre tiende a ser anti-natural) fue fallido, no por más de un día ¡pero falló! Y falló porque no podía ser (no era una posibilidad), ya lo dije, el aire era respirable, podía ir hacia allá si lo deseaba o saltar en medio de un tumulto de gente pareciendo un voluptuoso ridículo perdido entre las miradas ajenas. Mas mis actos eran un baile, una confirmación de mi ser en este mundo.

De esta forma señalo mi parecer ante la innata vanidad humana: tú, serpiente “cascabélica” de frecuencias sedantes, amiga de la incertidumbre, del porqué y del saber hablado, del lenguaje que “nos hace grandes ante el reino vegetal y animal”, del ser poseedores de las medidas de las cosas, tú, reposa en mí, aquí perteneces, pero no trates de tambalear de un lado a otro tus artefactos complacientes y conquistadores, no soy tu presa, mas un aliado puedes ser mientras te mantengas en tu lugar y no pretendas – con tus sentidos ilusorios – guiar mis pasos, que sólo ellos mismos, cruzando abismos y pantanos, paisajes encantadores y mares que abren senderos en medio su agitado contexto, harán lo que deban hacer ¡qué así sea!

miércoles, 11 de abril de 2007

"Una rápida historia" (creo).

Génesis: Mucho tiempo hacía que no se sentía sincero ¿cuánto sin sonreír? No lo sé, dudo que él mismo lo supiera, pero era algo irrelevante, ningún dato cognoscible hubiese podido excitar sus sentidos, sólo quería ser parte de ello. ¿Pero por qué ahora estaba así? ¿De dónde el origen de tal sinceridad? En aquel momento, cual soledad compartida y miradas de aprobación en armonía, se encontró a si mismo saltando ¡qué bello recuerdo! ¿No es esta una plaza de movimientos infantiles, inocentes y despreocupados?

Demofobia: El falso movimiento del pie, la conciencia que niega lo destinado ¿es que acaso no podía oponerse? En medio de una turba amistosa - pero turba a fin de cuentas - se hallaba observado; en realidad nadie le miraba, eran sus ojos que, posados en la lejanía insostenible de la carne ajena (aunque esta pretendiese un estrechón de manos), veíanse acechados en todo momento ¡por ellos mismos!

La luz del juego añorado se conservaba en las cercanías, “era de ahí”, pero el entorno lo aplastaba. No podía mirarle como un mundo aparte, la necesitaba aislada para ser con ella, para encandilar su vista o finalmente enceguecer y no poder mirar más hacia “afuera”.

Relojes egoístas: No todo funciona en un mismo tiempo. No hay márgenes para desatar la apasionada armonía de la comprensión, la comprensión sonriente. No hay velocidades predeterminadas. Ya lo sabrán, él lo supo, aunque tal vez un poco tarde...

¿Tarde? ¿Para qué? ¡Que los pasos frustrados en nuestro camino sean como migajas que fortalezcan nuestro sentido de la orientación, que hagan de marca!

martes, 10 de abril de 2007

La muerte de "L".

Así es, L ha muerto. La adaptación del manga (sobre este episodio) que se hizo en el anime es realmente genial; por otro lado tiene imágenes “inéditas”, propias del anime. La escena de la lluvia, los gestos de L (que son los de un “niño”), todo lo nuevo que se hizo para este capítulo realmente me emocionó.


Para muchos que leyeron el manga, antes que el anime, la serie termina acá. En lo personal ansío ver como adaptarán los 12 (si no me equivoco) capítulos que aún quedan. Sin más que agregar acá está el video de la “muerte de L” (sólo la escena de su muerte). Recomiendo ver el capítulo 25 completo, y por qué no, la serie:




No puedo evitar decir que la escena donde L y Light se miran (tras ya haber sido escrito el nombre de L a manos de Rem en su Death Note, y que este cayera “desplomado”) casi me hace llorar. La tristeza que brota de los ojos de L - finalmente comprendió que nunca estuvo equivocado -, y por otro lado la maligna felicidad de Light (con una expresión facial increíble, no puedo evitar sonreír maliciosamente al verla). Y… eso.

lunes, 9 de abril de 2007

"La canción de Misa".

Debo decir que esta canción a la cual me refiero en el título de esto (si, esto) no posee su origen en ningún tipo de acto litúrgico (de los cuales la gente participa por que si ¿o no?); Misa, en este caso, es el nombre de un personaje de Death Note - hay que aprovechar de aclarar lo aún aclarable para quien no tenga conocimiento respecto a esto -, un anime de por ahí muy interesante. De hecho, aunque aparente ser muy apasionado (y no digno de “posturas serias”), este anime es lo mejor que he visto en cuanto a materiales “audiovisuales” 'en mi corta vida' (siempre quise decir algo así de cursi). No entraré a detallar el por qué de esto, el que se interese (por que si), y vea la serie, podrá entender aceptando o rechazando, de por medio, mi gusto por la misma (sea lo que sea lo que será o lo que no, que yo llore por ello no está dentro de mis posibilidad – siéntase en confianza para actuar escépticamente).

En fin, esta canción aparece en el capítulo 25 del anime. Misa ha vuelto a trabajar. Movida por el amor (sobre todo por eso) y por los deseos que comparte, o mejor dicho, que debe compartir con Light, nos canta (en realidad parece cantarle a un espejo, pero bueno, seamos afortunados por un momento) en medio de una caminata donde nos revela su sufrimiento actual, bueno, ese que al menos yo creo ver mientras sus gestos se van sucediendo.

“¿Pero qué estoy haciendo si las puertas
del cielo están cerradas para mi?”

El video en cuestión:

domingo, 8 de abril de 2007

Olfateando nuevos terrenos.


No sé, en realidad, cómo es que llegué a querer ser parte de esto. Pero bueno, realmente no me apetece entrar en una discusión conmigo mismo en busca del por qué de este actuar, simplemente estoy acá, escribiendo sobre este momento en que, aunque ya lo mencioné, escribo (y por cierto lo hago por acá - ¿alguien dijo "parte de esto"?). A modo de prueba (hay que olfatear los nuevos terrenos) citaré algo digno de abrir puertas (hay palabras, frases, que como encargadas de "cuidar la entrada" ganarían mucho más que estando impresas, ahí, estáticas). ¡Salud!:

“Quería tan sólo intentar vivir lo que tendía a brotar espontáneamente de mí.
¿Por qué había de serme tan difícil?”.

Hesse, Hermann. Demian.